¿Sabías que 4 Presidentes del Perú fueron Arequipeños?
Arequipa no solo es reconocida por su arquitectura de sillar, sus volcanes y su extraordinaria gastronomía. A lo largo de la historia, también ha sido cuna de importantes líderes que dejaron huella en el país.
Entre ellos destacan cuatro presidentes peruanos nacidos en Arequipa: José Luis Bustamante y Rivero, Eduardo López de Romaña, Nicolás de Piérola y Manuel de Odría. Cada uno contribuyó, desde distintas épocas, a la construcción de la historia republicana del Perú.
Pero existe un dato que pocos conocen y que conecta directamente con la historia de Casona Solar.

Cuando recorres los patios de sillar, los corredores y los ambientes de Casona Solar, no solo estás visitando una casona histórica de Arequipa. También estás caminando por un lugar que formó parte de la vida de Eduardo López de Romaña, presidente del Perú entre 1899 y 1903. Mucho antes de convertirse en un hotel boutique, esta casona fue residencia de la familia López de Romaña, una de las más influyentes de la Arequipa republicana. Aquí transcurrieron momentos importantes de su vida familiar, en una ciudad que por entonces comenzaba a consolidarse como uno de los principales centros económicos y culturales del país.

Eduardo López de Romaña nació en Arequipa en 1847 y pasó parte de su juventud vinculado a esta propiedad familiar. Años después viajaría a Inglaterra para estudiar Ingeniería Civil, una formación poco común para la época. Sin embargo, a diferencia de muchos profesionales que desarrollaban su carrera en el extranjero, regresó al Perú para contribuir al desarrollo del país.
Tras una destacada trayectoria profesional y política, llegaría a convertirse en Presidente de la República. Desde su gobierno impulsó importantes obras de infraestructura, proyectos de modernización y mejoras que ayudaron a conectar distintas regiones del Perú.

Lo fascinante es pensar que antes de ocupar el más alto cargo de la nación, fue un joven arequipeño que caminó por los mismos espacios que hoy recorren los huéspedes de Casona Solar. Los muros de sillar que aún se conservan fueron testigos de una etapa de su vida y permanecen como parte del legado histórico de la ciudad. Por eso, hospedarse en Casona Solar es mucho más que disfrutar de una casona tradicional arequipeña. Es tener la oportunidad de vivir la historia desde dentro, en un lugar que conserva la memoria de uno de los presidentes más importantes que ha dado Arequipa al Perú. Más de un siglo después, la casona sigue cumpliendo su propósito de recibir visitantes, pero ahora compartiendo una historia que pocos lugares pueden contar: la de haber sido hogar de un presidente de la República.











